El vestido en el antiguo Egipto.

“El vestido masculino estaba usualmente reducido a una falda corta hasta las rodillas; la misma que llevaban los dioses y el rey, aquella con que fueron representados hasta la época romana. Se han contado hasta cuarenta tipos diferentes de faldas: cerradas, abiertas por delante con taparrabo, con faja o banda anterior, con punta abierta y almidonada; los ricos llevaban a veces una especie de chaleco sin mangas, una camisa con mangas cortas y anchas o una capa.

Las mujeres llevaban una túnica ligera, a menudo transparente, sostenida por dos anchos tirantes; las diosas son representadas con este tipo de túnica, que varió muy poco de forma a lo largo de dilatados periodos de tiempo. En el Imperio Nuevo empezó a utilizarse también una capa.

Las modificaciones se verificaron sobre todo, como es natural, en las clases ricas, con tendencia a cubrir cada vez más el cuerpo; la falda de los hombres se alargó; pecho, hombros y brazos se cubrieron más d cuanto era necesario; ciertamente, la distinción social, que prácticamente no se traslucía por la forma de vestir durante el Imperio Antiguo, estuvo marcada, durante el Imperio Nuevo, por frivolidades y extravagancias.

La Época Baja retomó, por el contrario, el gusto arcaizante de las túnicas simples y los vestidos severos, casi por reacción a la moda precedente, que había conocido una abundancia de vestidos transparentes de vestidos femeninos que, anudándose bajo el seno izquierdo, dejaban casi totalmente al descubierto el derecho.

El campesino, el artesano y el obrero usaron siempre, durante tres mil años, la tradicional faldilla corta hasta las rodillas.”

 Image

Bibliografía: Franco Cimmino. Vida cotidiana de los egipcios. Ed. Edaf 1991 Milán