Epinicio

Los epinicios (ἐπίνικοι / epinikoi) son el género poético “deportivo” por excelencia en la literatura antigua, son un canto entonado por un coro para celebrar la victoria de un atleta en una competición deportiva; los componía un poeta por encargo del propio atleta vencedor, de su familia o incluso de su ciudad.

El epinicio se cantaba en el lugar mismo de la competición o bien durante la fiesta que se celebraba cuando el atleta retornaba a su ciudad, y fue un género que alcanzó su máximo apogeo entre el 500 y 450 a.C. por obra de dos poetas de la pequeña isla de Ceos, Simónides y Baquílides, y sobre todo por obra de Píndaro de Tebas.

Para Píndaro, el atleta es un hombre ideal, que destaca tanto por sus cualidades físicas como por sus cualidades intelectuales y morales, puestas siempre al servicio de la comunidad. En los epinicios se suele hacer, por tanto, una alabanza de las virtudes del atleta vencedor, que incluye a menudo el elogio de la belleza física del atleta, señalando que esa belleza física va en consonancia con la belleza de su comportamiento y sus acciones.

“y cuando balanceando con astucia su cuerpo dominó a los hombres sin haber caído una sola vez, ¡entre qué clamor recorrió el círculo de los espectadores el hermoso joven en la flor de la edad, que hermosísimas acciones había llevado a cabo!”. Pindaro. Olímpicas IX (a Efarmosto de Opunte, vencedor en la lucha).

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Imagen: Pancratistas