La ropa de los niños en Roma

En el mundo romano, los hijos, incluso en la edad adulta, se encontraban bajo la autoridad de su padre hasta su muerte. En las clases más pobres, los niños podían ser menores de 10 años cuando se unían al mundo adulto del trabajo para ayudar al sustento de sus familias. 

La edad mínima para el matrimonio era de 12 años para chicas y 14 para chicos, aunque en la práctica solía ser unos pocos años más . Lo usual era que el hombre fuera unos 10 años mayor que la mujer, así en las clases aristocráticas la esposa podía estar en sus primeros años de la decena y el marido en los primeros de la veintena, mientras que en las clases más bajas la esposa se casaba en los últimos de la decena y el marido en los ultimos de la veintena. 

Por regla general, los niños usaban el mismo tipo de ropa que sus padres ,- túnicas, mantos y capas en todas sus versiones, así como la toga para ocasiones especiales. Sin embargo, hay evidencias de que las mujeres jóvenes usaban un tipo de túnica diferente a la de sus mayores. Aunque algunas chicas se muestran con túnicas ceñidas bajo el busto, una lápida de la época republicana en Chatsworth, nos muestra a una chica al lado de su madre en la que lleva la túnica ceñida a la cintura, y una estatua de una joven que permanece de pie al lado de una mujer, probablemente su madre, en la que observamos que lleva un vestido en forma de tubo hasta el muslo, ceñido a la cintura y cubierto por una túnica sin mangas. Esta sobretúnica puede ser el vestido de lino llamado supparum que Festo nos sugiere que sólo lo usaban las chicas. En un sarcófago del Louvre vemos unas niñas jugando que llevan el mismo tipo de vestido. La ventaja de esta ropa era que podía ser alargada a medida que la niña crecía por el resto de tela que sobraba.

Para las ocasiones formales, los niños usaban el mismo tipo de ropa que los padres, incluida la toga. En una lápida en Ostia vemos un niño de cinco años con su toga, mientras que la procesión de la familia imperial sobre el Ara Pacis muestra niños entre dos y seis años, aunque parece complicada la idea de ponerle una toga a un niño de dos años. Los chicos solían usar la toga praetexta, rematada por un borde púrpura que también solían llevar los magistrados.

Para las chicas no existía un rito de paso de niña a adulta más allá del propio matrimonio. Para los chicos que llegaban a la edad de ser un ciudadano adulto, existía una ceremonia en la que la toga praetexta se dejaba a un lado para dar paso a la toga viril, completamente blanca. No había fijada una edad exacta para esta ceremonia y quedaba a elección de la familia, aunque lo habitual sería sobre los 15-16 años. Este rito estaba reservado únicamente para los hijos de familias ricas y no nos queda claro hasta cuándo duró más allá del siglo I. Para los hombres existía un período de adolescencia a finales de los diecitantos hasta el principio de la veintena, entre la niñez y el matrimonio, lo cual era a menudo, al menos en la tradición, un tiempo dado al comportamiento libertino. No existía el mismo período en el caso de las mujeres, que directamente pasaban de hijas a esposas.

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Bibliografía
A. T. Croom. (2000): Roman clothing and fashion. Ed.Tempus. United States of America.