La malaria en la Antigüedad

Muchos de nosotros, vemos el mundo antiguo desde una perspectiva distante, como si el paso del tiempo separara dos realidades distintas. Miguel Morata, en su primer artículo sobre vida cotidiana en la antigüedad, nos habla de un tema presente a lo largo de toda la historia, la malaria:

A principios de agosto de 2013 se anunció la efectividad de una nueva vacuna contra la malaria, enfermedad que ha acompañado al ser humano durante toda su historia. Hasta el siglo pasado la presencia del mosquito anofeles en Europa ha sido muy abundante, de hecho el nombre de la enfermedad que este transmite proviene del italiano medieval “mal aire”.

Uno de los primeros testimonios europeos nos lo describe Catón el Viejo. Comenzó con la fundación de una colonia en el lugar en que se situaba el puerto etrusco de Tarquinia, Graviscae, una zona lacustre e ideal para los mosquitos. Para sorpresa y desgracia de los romanos, en no mucho tiempo todos los colonos enfermaron y murieron. La explicación que Catón le dio es que el nombre del lugar derivaba de la palabra gravis, al tener una alta presencia de “gravis aerem” (aire insano), es decir: malaria, también conocida por los romanos como “pestilens regio Tuscorum” (pestilencia de la región de los etruscos).

Acontecimientos como estos alertaban a las poblaciones de la antigüedad, desde Italia y Grecia hasta China e India, pues, si hasta nuestros días no hemos conseguido lograr una vacuna efectiva, en aquellas épocas con una medicina tan poco desarrollada se trataba de evitar como se podía el posible contagio por malaria, cuidando la higiene, recurriendo a curanderos, o manteniéndose alejando de zonas pantanosas, lacustres o próximas al mar, prefiriendo tener el puerto marítimo a las afueras de la ciudad.morata sábado 1

Miguel se ha ayudado del libro “La vida cotidiana de los etruscos” de Jacques Heurgon.